El Madrid dió toda una lección de juego vertical frente al Ajax. El primer gol una obra maestra en apenas 16 segundos y al primer toque. Cristiano, un rejuvenecido y glorioso Kaká y Benzema redondearon el 3-0 final para poner al Madrid aún más lider del grupo.
Por fin el Bernabeu disfrutó de fútbol. Tocaba Liga de Campeones frente al Ajax de Frank de Boer y en esas noches el Madrid es diferente, la grada lo sabe y crea un ambiente mágico rodeado por ese miedo escénico que el coliseum blanco conforma en sus noches de Champions. Salió el Madrid con ganas, con la novedad de Kaká en la media y la incertidumbre que lleva persiguiéndole tres años. Desde su llegada al Madrid pocas han sido las ocasiones en que el brasileño ha mostrado todo su potencial,ese que le llevó a alzarse con el balón de oro y que tanto se ha echado de menos por el feudo blanco. Ayer llegó su hora.
El equipo arrancó enchufado, pero apenas duró unos minutos esa superioridad. Al Ajax podemos atribuirle al menos el control durante los primeros quince minutos donde Casillas tuvo que salvar al Madrid en alguna ocasión. Pero todo pareció una utopía para los holandeses, con terreno por delante la caballería del Madrid es imparable. Con Özil y Kaká campando a su anchas, por cierto ayer quedó demostrado que pueden jugar juntos y que además es una delicia verlos de la mano, y con un Xabi Alonso en estado magistral dando lecciones desde la medular, el gol era cuestión de tiempo.
Y llegó, llegó de la manera más habitual y a la vez más sorprendente en estos tiempos para el Madrid. Habitual porque el gol arrancó en un contraataque. Sorprendente porque el balón pasó por medio equipo, once toques al más puro estilo tiqui taca en apenas 16 segundos para que Cristiano la metiera. El Bernabeu se puso en pie ante semejante genialidad y todos a la vez debieron pensar "qué fácil es este juego". A partir de ahí el Madrid siguió a lo suyo, con un Ronaldo insistente y un Xabi erigido mariscal de la media. A todo esto llegó la hora de Kaká. Fresco,inspirado, eléctrico, decisivo, encontró su premio después de un disparo cruzado con la zurda tras pase de Cristiano en la frontal. El júbilo se apoderaba de él, lo celebró rabioso, y es que se sabía objeto del griterío madridista al canto de "¡que bueno que volviste!".
La asociación Kaká-Özil le dió al Madrid ese toque made in Barcelona que tanto se ansiaba. Si sigue así, el Madrid será invencible. Porque a la hora de correr, son los más rápidos y porque si siguen tocando así, también lo serán con el balón el los pies. Poco más pudo hacer el Ajax salvo ver como Benzema ponía el tercero en el marcador. Marcaron los tres tenores, ganó el Madrid y lo hizo jugando al fútbol, la mejor manera de hacerlo.






