jueves, 28 de abril de 2011

Messi y Stark sentencian la eliminatoria

La injusta expulsión de Pepe ha condicionado el partido. No un partido cualquiera, una semifinal de Champions. El árbitro alemán, Wolfgang Stark, expulsó con roja directa al portugués tras pelear un balón dividido con Alves. Y como un portugués no le parecía suficiente Mourinho también acabó fuera.
Cada equipo saltó al campo con su planteamiento. El Madrid a defender la portería, era importante no encajar ningún gol, la táctica, mantener el resultado a 0 y a falta de 20 minutos cambiar a Lass por Kaká y crear más ataque. Estrategia tirada por la borda. El Barça haciendo su juego de toque e intentando crear peligro a cada descuido defensivo del conjunto blanco. Exceptuando los últimos minutos de la primera parte, el Barcelona dominó con su juego.
La actitud del colegiado ya se mostraba sorprendente cuando Alves tuvo que cometer cuatro faltas, una tras otra, hasta ver la tarjeta amarilla. De camino a los vestuarios, tras el 0-0, Pinto fue expulsado con tarjeta roja tras agredir a Chendo.
El segundo tiempo comenzaba. El Real Madrid quería imponer más velocidad, adelantó la defensa y Adebayor entró por Özil. El alemán nunca brilla si su equipo no controla el esférico. En el conjunto azulgrana, Villa y Pedro se intercambiaron las bandas. A los pocos minutos, Sergio Ramos vio la tarjeta amarilla que le dejaba en casa para el partido de vuelta. Las cosas comenzaban a complicarse. La fuerza de los blancos se marchitó con la famosa expulsión, que nadie es capaz de explicar. Messi entraba en acción, ya no tenía a una sobra tras él, y poco más de 10 minutos sin el luso el balón supero a casillas. El argentino, en una gran jugada, dejaba por los suelos a la defensa madridista moviendo el marcador. El resto del partido se resume en otro gol de Messi y continuas disputas con el árbitro reclamando tarjetas o faltas.
Como ha dicho Mourinho en la rueda de prensa, la semifinal está pérdida. No se puede hacer nada ante un Barcelona que sea como sea siempre tiene que presentarse en la final. A falta de que aparezca la heroica en el Camp Nou, los blancos lo tienen tremendamente difícil.
Como en los últimos clásicos, se habla de todo menos de fútbol.

jueves, 21 de abril de 2011

Con la C...



CAMPEONES. El fútbol, ese juego maravillos que a todos nos fascina, nos hace reír y llorar, nos emociona y nos hace irnos enfadados a la cama nos regaló ayer otra lección de vida, otra noche épica para recordar, tomando al Real Madrid como intérprete principal. El equipo blanco se llevó la Copa del Rey dando toda una lección de los valores que le han llevado a inscribirse en los anales de la historia, raza, fuerza, garra, honor, esa actitud de luchar hasta el final sea quien sea el rival. Y enfrente estaba el Barça, un equipo sublime que solo puede generar admiración con su juego, que ayer se vió desbordado por una lección táctica de Mourinho y por unos jugadores madridistas que parecían gladiadores en la arena.
El Madrid dominó durante toda la primera parte, con una sinuosa red de presión tejida a la perfección por el trivote conformado por Xabi, Khedira y Pepe en la que los magos del Barça no encontraron sitio para desplegar sus artes. Apoyados en la presión por los tres de arriba (Cristiano, Di María y Özil) el conjunto blanco consiguió ahogar al equipo culé que no conseguía superar con claridad la línea de medio del Madrid y cuando lo hacía, una defensa impecable desvarataba cualquier intento de internada de Messi, Pedro o Villa.
Entretanto el Madrid a lo suyo concentrado en el robo del balón y las salidas rápidas a la contra mediante las que llegaron las ocasiones más claras, nacidas la mayoría de las botas de Mesut Özil, es pequeño bailarín que puso a Cristiano varios balones claros de gol. Pero fue el gran Pepe ( a partir de ahora deberíamos llamarle Don Pepe) el que dispuso de la ocasión más clara de la primera parte. Centro de lujo del alemán ante el que el portugués se elevó como un resorte y cabezeó al palo de la portería defendida por Pinto. Un suspiro hizo que el balón se desviara cuando miles de gargantas blancas ya cantaban el gol del mariscal luso.
Así se llegó al final de la primera parte con un Madrid dominando a un Barcelona que parecía noqueadoy sorprendido ante el ímpetu del rival.
Pero todo cambió en la segunda parte, los blancos ahogados por el esfuerzo físico de la primera parte renunciaron al balón, bajaron las líneas y ahí fue cuando los culés comenzaron con su recital. Paredes, toque y profundidad, todo aquello a lo que nos tienen acostumbrados. Avisó Pedro con un disparo que se perdió por el lateral de la red y posteriormente con un gol anulado por fuera de juego muy riguroso. Messi tuvo en sus botas una buena ocasión tras un disparo duro desde la frontal al que respondió como no un inconmensurable Iker Casilla que minutos después salvó el gol de Iniiesta tras un tiro cruzado que liba directo a la red. Con el Barcelona atosigando a la porteria blanca se llegó a la prórroga, espejo de lo que había sido la segunda parte salvo con un Madrid un poco más crecido, extenuado pero luchando hasta el último suspiro por la final. Y como el fútbol a veces es justo con los valientes, llegó el minuto 102 de la prórroga, Marcelo y su sonrisa le metieron un balón en profundidad a Di María, ese flaco al que da gusto ver corretear, que sacó un centro precioso que volaba hacía el área de Pinto con millones de ilusiones y sueños puestos en él. Apareció entonces Cristiano Ronaldo, volando por los aires como llevado por un par de ángeles sobre Adriano, puso la cabeza, giró el cuello y con un testarazo épico taladró la red de Pinto para que el júbilo blanco estallara en un cúmulo de emociones que ya merecíamos, porque sí, es un gusto volver a sentirse de esta manera...Ya estamos en el sitio que nos corresponde.

CASILLAS. El capitán estuvo como siempre, es decir, glorioso. San Iker volvió a aparecer cuando el Madrid más le necesitaba, sacando unas manos inverosímiles ante el asedio blaugrana. Su figura se hizo grande minuto a minuto, los culés se estrellaban una y otra vez contra su halo, ese que parece desplegar en las ocasioes más complicadas y cuando el balón ya se dispone a entrar. Casillas ya tiene su Copa, levantó el trofeo de las manos de nuestro Rey después de fundirse con él en un cariñoso abrazo. La Copa en sus manos hacia el cielo de Valencia, grandísimo Iker.

CRISTIANO. Qué decir del luso. De Cristiano al cielo. Al cielo al que se elevó él para cabezear con esa fuerza descomunal un balón en el minuto 102. Dió toda una lección de poderío físico, fiera indomable que corrió y corrió, busco la porteria y falló varias ocasiones. Pero la épica está destinada a los grandes, y él es uno de los más grandes que han pisado y pisarán un terreno de juego. Hizo al Madrid entrar en la historia con su decimoctava Copa del Rey, y él se convirtió en bandera de una noche mágica para todo el madridismo. Obrigado figura.

CIBELES. La Diosa esperaba a su Madrid y con ella miles de aficionados que ya estaban deseosos de volver a ella para celebrar un título de su equipo. Dos años son muchos para una afición y un equipo acostumbrados a la gloria de ganarlo todo. A eso de las 4.35 de la madrugada, los jugadores blancos llegaban al epicentro de la celebración, e Iker Casillas, emulando a uno que a pesar de su ausencia física estaba muy presente ayer en nuestras mentes y corazones, Raúl Gónzalez Blanco, coronó a la Diosa con una bandera y una bufanda además de regalarle un precioso beso. Cibeles, ya puedes sonreir, tu Madrid ha vuelto...

CHAMPIONS. Ya lo decía Casillas al terminar el partido "ahora lo que tenemos más cerca es la semifinal de Champions". Y es que como todo placer o lujo siempre es pasajero y el jueves toca vuelta al trabajo para afrontar el partido de Liga frente al Valencia y de nuevo el enfrentamiento de Champions contra el Barça. El Madrid está crecido, empujado por esas manitas que sacaron los culés y con las que anoche Iker levantó la Copa, ojo con los leones blancos cuando están rabiosos y hambrientos, puede pasar cualquier cosa. La Champions ,competición blanca por excelencia, espera otro duelo en la cumbre que seguro no defraudará a nadie.

Toca disfrutar de estos momentos de júbilo y celebración tan esperados por los madridistas, porque lo merecen, porque el Real Madrid nunca se rinde, siempre vuelve, con esa manera de luchar que hace brotar las lágrimas, con ese esfuerzo extenuante y ese sacrificio que anoche les llevó al lugar donde deben estar.






domingo, 17 de abril de 2011

Empate a todo



El Real Madrid y el F.C Barcelona se midieron anoche en el primer duelo de los cuatro en los que se verán las caras en los próximos dias. Tocaba el partido de Liga, quizá el que apriori se antojaba menos decisivo ya que el abismo de 8 puntos, seamos realistas era antes y ahora más aún, practicamente insalvable. Con el empate a uno de anoche, las cosas quedan como están, con un Barça que ya casi tiene asegurado el alirón.
El ambiente en el Bernabeu era espectacular, digno del mejor choque sobre un campo de fútbol que puede verse hoy en dia. Salieron los dos equipos como se preveía,el Madrid decidió darle el balón al Barcelona, craso error creemos por cierto, y se limitó a intentar sorprender al contraataque.Con la entrada de Pepe en el trivote, Mou acertó ya que ralentizó un poco el juego del Barsa y cortó varios balones, además de convertirse en la sombra de Leo Messi. El Barça se dedicaba a tocar la pelota, cosa que hace a la perfección y el Madrid tan solo corría detrás del balón. En esto legó la primera ocasión para Messi que desbarató Iker Casillas. A pesar de este ritmo el conjunto blnaco dispusó de algunas buenas ocasiones como un disparo de Benzema dentro del área que paró Victor Valdés o un tiro de falta directo de Cristiano Ronaldo. Polémicas arbitrales aparte en las que no vamos a entrar, a Muñíz le quedó grande el clásico de los clásicos y no fue coherente en casi ninguna decisión que tomó, tanto para los unos como para los otros. A todo esto se llegó a la final de la primera parte con la sensación de que el Barça podría abrir el marcador en cualquier momento y que el Madrid necesitaba algo más para intentar ganar en su feudo.
La segunda parte comenzó con la jugada que cambió el curso del partido. Balón para Villa dentro del área y penalti de Albiol que además vió la tarjeta roja. Quizá el penalti es indiscutible pero habría que acabar con esta norma estúpida de castigar dos veces de tal manera en la misma jugada. Messi cogío el balón con decisión, lo colocó en el punto y tiró con sangre fría a media altura para batir a Casillas. Primer gol del argentino a un equipo dirigido por Mourinho y además tanto que le servía para seguir encabezando la lucha por el pichichi. Partido que se ponía cuesta arriba para los blancos y miedo en el ambiente a otra goleada ya que jugar con diez contra el Barcelona (como bien dice Mou ) es prácticamente imposible. Pero a veces el fútbol tiene esas sopresas, esos imprevistos que nadie se espera y el Madrid se lo creyó, empezó a jugar un poco más y los cambios introduciendo a Özil, Adebayor y Arbeloa en lugar de Benzema, Di María y Xabi Alonso dieron aire fresco al equipo y sobretodo el alemán fue el protagonista de la segunda parte. En una de estas jugadas llegó el empate del Real Madrid, también de penalti de Dani Alves sobre Marcelo. Cristiano marcó para los blancos su primer gol al Barça y el Bernabeu respiraba un poco. Quedaban aún minutos para intentar el milagro y el Madrid lo intentó, con coraje y corazón pero los culés también se acercaban con peligro a la portería defendida por Casillas. Kedhira tuvo en sus botas el gol de la victoria, con la que el Bernabeú se habría caído pero el destino decidió que todo quedara empatado.
Partido bonito de ver, vistoso con un Bernabeu vestido de lujo que sirvió tan solo para que ambos equipos midieran fuerzas.
Llamada de atención a Leo Messi por una fea acción completamente antideportiva y fuera de lugar, pegando un pelotazo al público en la que el argentino perdió completamente los papeles. El mejor jugador del mundo no debe permitirse esta clase de actos, precisamente por eso, porque es el mejor y tiene que dar ejemplo.
No dió para más la noche, el Barça se fue a casa con la sensación de tener ya un título en su poder y el Madrid a pesar de no haber conseguido la victoria debería contentarse con la satisfacción de haber empatado al mejor equipo del mundo con diez e incluso haber tenido oportunidades de ganar. Primer duelo en tablas, que continue el baile...

miércoles, 13 de abril de 2011

A semifinales por la puerta grande



Todo salió según estaba previsto y el Madrid ya está clasificado para unas semifinales de la Champions que se antojan épicas frente el F.C Barcelona. El milagro que pretendían los ingleses del Tottenham se fue diluyendo según pasaban los minutos, apenas tuvieron ocasiones y el Madrid se dedicaba a tener el balón y hacer correr el crono. Solo el galés Gareth Bale animó un poco al White Heart Line con algunas internadas por la banda izquierda, pero apenas llegaron balones peligrosos a la portería de Iker Casillas.
La primera parte terminó 0-0 con un Madrid pensando ya en solventar el único imprevisto que se le presentaba en el campo, intentar que sus apercibidos no recibieran una tarjeta. De los cuatro (Sergio Ramos, Cristiano Ronaldo, Albiol y Carvalho) tan solo este último vió la tarjeta, por lo que no jugará la ida frente a los culés.

La segunda parte empezó como la primera con el Madrid dueño del balón y un Tottenham sin ideas al que solo le quedaba el aliento de un público impecable y admirable.
Pero llegó el de siempre, ese que siempre tiene hambre, Cristiano, que tras un fuerte disparo desde más allá de la frontal y una cantada monumental del portero Gomes puso el 0-1 en el luminoso. Semifinal resuelta y solo quedaba reservar a los que quedaban apercibidos y dejar que se cumpliera el tiempo. Aún así tuvo tiempo el Tottenham de disfrutar de algunas ocasiones en la botas de un Jermain Defoe que salió en la segunda parte y fue el único que le puso algo de picante al conjunto inglés, pero ahí estaba Iker para frenar cualquier intento. En esto Sergio Ramos fue sustituido por Esteban Granero, Cristiano por Kaká y Xabi Alonso por Benzema.
Mou cumplía con su plan, salió con todo y no tuvo que lamentarlo al final.  Poco más dejó el encuentro en Londres, mero trámite para un Real Madrid que vuelve a unas semifinales de Champions ocho años después, crecido, con la sensación de estar en el lugar que le corresponde y fresco para afrontar lo que venga, que no es nada fácil, el todopoderoso Barça espera en el horizonte.

Por cierto un pequeño homenaje a ese eterno capitán y leyenda viva como es Raúl Gonzalez Blanco que también disputará las semifinales con el Shalke 04 (tras eliminar al Inter) frente al Manchester United y que sigue alimentando su epopeya con su gol 71 en la competición europea. Algunos ya sueñan con ver a Raúl frente al equipo de su corazón allá por mayo en el precioso y emblemático Wembley...¿Y por qué no?



martes, 12 de abril de 2011

Esperando a los blancos



Los azulgranas se aseguran el pase a semifinales de la Champions como se esperaba. Un gol de Messi hacia aumentar aún más la diferencia de la eliminatoria. El Shakhtar lo tenía muy complicado y no pudo con un equipo que mira hacia su mes más importante.

El Barcelona comenzó sufriendo los 20 primeros minutos por la gran velocidad de los atacantes del Shakhtar Donetsk. El equipo ucraniano tuvo ocasiones muy claras en las que Victor Valdés hizo demostración de sus grandes dotes. A partir de ahí, comenzaron a bajar revoluciones y los españoles empezaron a ser peligrosos.

El Barça estaba tranquilo, consciente de la ventaja de 5-1 conseguida en el Camp Nou. Messi anotó su gol 48 de la temporada en el minuto 43. Gol que supera su record de tantos de la pasada temporada. El partido llegó al descanso con un porcentaje de posesión igualado, algo muy difícil de lograr.
La segunda parte fue del Barça aunque con ocasiones para los locales que demostraban su progresión como equipo europeo. Y tras un total de 6-1 en la eliminatoria, los azulgranas consiguen una plaza en semifinales por cuarta temporada consecutiva.

Pep Guardiola hizo algunas rotaciones al ver amarrado el partido de cara al Clásico de este fin de semana. Ya sólo queda esperar a que el Real Madrid cumpla mañana y podamos disfrutar de una semifinal española.

sábado, 9 de abril de 2011

Leones blancos

El Real Madrid cumplió ayer con su tarea y sumó tres puntos que se antojaron demasiado fáciles en San Mamés. El Athletic no supo jugarle a un Madrid lleno de rotaciones y con un sistema novedoso, subiendo a Pepe al medio. Además de la victoria, la buen noticia para el Madrid fue ver a un renacido Kaká, participativo, con ganas, controlando el balón en el medio y además marcando dos goles al convertir dos penaltis cometidos sobre ese pequeño puñal que corre mas que nadie llamado Di María. Del Athletic se esperaba algo más sobre todo de Fernando Llorente pero una defensa ordenada del Madrid y un Pepe ayudando con las superioridades desbarataron cualquier intento rojiblanco. Solo Toquero inquietó un poco a la defensa blanca y a un Iker que apenas tuvo que aparecer. Por su parte el Madrid a lo suyo y con dos arreones de Ángel Di María, sacó dos penaltis convertidos por Kaká que finiquitaron el partido.
Con el encuentro ya totalmente cuesta abajo para el Madrid, Mou decidió dar entrada a Cristiano Ronaldo que como siempre no dejó indiferente a nadie. Varios detalles de esos que provocan patadas al aire de los rivales y un golazo para enmarcar y acabar definitivamente con los leones. Tres puntos con solvencia y a seguir intentando luchar por la Liga hasta el último aliento.

miércoles, 6 de abril de 2011

Paseo del Barça y firmado el clásico en semifinales

El fútbol es caprichoso, como un niño que ve ese juguete en el escaparate de una tienda, le entra por los ojos y no descansa hasta tenerlo. La Champions también quería un derby en semifinales, por historia, por espectáculo y posiblemente porque un Real Madrid- Barcelona es el mejor partido que se puede ver ahora mismo en el mundo del fútbol. Si ayer el Madrid acabó con el Tottenham de una manera apabullante, el Barça no podía ser menos y anoché le endosó un 5-1 al Shaktar que, salvo ecatombe, nos deja un clásico para disfrutar en semifinales. El equipo ucraniano apenas fue la sombra del equipo correoso y rápido que esperábamos. El gol de Iniesta a los 2 minutos de juego ya anunciaba una noche para disfrutar en el Camp Nou. Después de esto despertó un poco el Shaktar que en la botas de Luiz Adriano tuvo algunas ocasiones para lograr el empate. Pero fueron los blaugranas los que golparon por segunda vez. Tras un centro de Xavi a banda cambiada y una sonada cantada del portero Pyatov, Alves ponía el 2-0 en el luminoso. Tras el descanso todo seguiría igual, el Barça dueño del balón y mientras el Shaktar esperando para salir al contragolpe. Entre esto, llegó el tercer gol culé a cargo de Piqué en un córner perfectamente ejecutado en jugada de estrategia. El Shaktar estaba completamente noqueado, pero a pesar de esto consiguió poner el 3-1 en un jugada a balón parado tras remate de Rakitskiy. Apenas un minuto le duró la alegría a los ucraninos que veían como en la siguiente jugada Keita ponía el 4-1 en el marcador tras perforar la red con un disparo dentro del área. A partir de aquí monólogo del Barça y apenas llegadas del Shaktar que se diluía poco a poco sobre el cesped, y que solo inquietó un poco la portería de Valdés con un balón al palo de Luiz Adriano cuando ya estaba todo decidido. Tuvo tiempo el Barça de completar la manita, y Xavi tras pase de Dani Alves, ponía el 5-1 definitvo. Solo destacar la poca presencia de Leo Messi, bastante menos participativo de lo que nos tiene acostumbrados y al que Guardiola podría haber dado descanso con el amplio marcador que tenía a su favor.
A partir de aquí, de la vuelta solo se espera un trámite al igual que para el Madrid y todos los focos están puestos ya en ese clásico de semifinles que promete ser apasionante. Cuatro enfrentamientos entre los dos equipos en apenas diecisiete días ¿quién se lo quiere perder?

¡Qué tiemble Europa! El Madrid ha vuelto

El Real Madrid ya tiene un pie en semifinales de la Champions. Cuatro goles en casa ante el Tottenham le acercan a la siguiente fase que podría enfrentarle al Barça.

El gol de Adebayor en el minuto 4 auguraba una buena noche para el equipo blanco. Poco después, Crouch fue expulsado por doble amarilla y el equipo inglés tuvo que disputar el resto del encuentro con 10. La avalancha madridista, y el mal juego del Tottenham, hacían insuficiente el resultado de 1-0 con el que acabó la primera parte.

La segunda mitad comenzó con un torbellino en el ataque del Real Madrid. Jugada tras jugada intentaban sumar otro tanto en el marcador, pero siempre por el centro. Los defensas tenían un trabajo muy fácil. Por lo que el gol llegaría tras un córner sacado rápidamente por Cristiano Ronaldo y rematado, nuevamente de cabeza, por Manolito, tras una veloz asistencia de Marcelo. Era el minuto 57 y los blancos empezaban a jugar con calma. Un gran gol de Di María , que desde la derecha del área puso el balón con la zurda en la escuadra, hizo rugir al Bernabéu. La tranquilidad del marcador provocó que José Mourinho agotase los 3 cambios, Lass por Khedira, Higuaín por Adebayor y Kaká por Di María. El brasileño aprovecho su tiempo en el terreno de juego dando la asistencia a Cristiano Ronaldo para el cuarto gol.

El Tottenham no plantó cara a los madridistas en ningún momento. Los únicos peligros fueron varios ataques por banda de Bale. Los “Spurs” comenzaron con mala pata desde un principio cuando Lennon se lesionó en el calentamiento y Redknapp tuvo que sustituirlo y cambiar de banda a Gareth Bale. Además, la mala actuación de Gomes facilitó la mitad de los tantos madridistas.

La afición vuelve a sentir la ilusión de esta competición, al igual que el equipo, y sólo espera que el partido de vuelta sea un mero trámite para acercarse a las deseadas semifinales.

domingo, 3 de abril de 2011

Jaque mate al Madrid



Un Madrid aburrido y sin ánimo que solo apretó al final cae en el Bernabeu ante un Sporting acertado en todo. Preciado mata la Liga y además le arrebata a Mourinho el record de llevar nueve años sin perder un patido en casa.

Los madridistas se las prometían felices, primero, con su reencuentro con uno de los mejores delanteros que han vestido la elástica blanca, Ronaldo, que desde que pisó el cesped para recibir su homenaje no dejó de ser aplaudidoy coreado por un Bernabeu  puesto en pie. Segundo, porque esperaban una victoria cómoda de su equipo frente al Sporting y confiar en el que el Barçca perdiera puntos en su enfrentamiento contra el Villareal hora más tarde. Pero todo salió al revés, un Madrid sin ambición se limitó a tocar sin ritmo y esperar algun jugada individual para acabar con el partido y el Sporting fue atrevido, llegó al feudo blanco a jugar al fútbol y a no achantarse y así pasó, tres puntos para los asturianos y el Barça casi rozando el alirón.
Y ese que el Madrid no tuvo nada, mermado por las bajas se convirtió en un equipo mediocre, sin ritmo. Las jugadas eran lentas, no había apenas toque en el centro del campo y solo Di María se atrevía a ponerle un poco de velocidad al juego. Además un desaparecido Özil ayudó a que el Madrid no encontrara apenas fluidad en los pases ni en las transiciones. Granero tampoco ayudó a olvidar al sancionado Xabi Alonso y es que el sin él, no hay si quiera centro del campo en el equipo, ya que Lass no es un constructor nato y respecto a Kedhira, aún no sabemos por qué se decidió que era un jugador para el Madrid.
El Sporting, entretanto, acertó en todo porque Preciado no se equivocó en nada.Un portero seguro, buenos centrales y buena salida de balón. Lo de Rivera ya es conocido: un jugador con casta y clase. Sin embargo, lo del joven Cases fue revelación: atrevido, jugón, arrabalero. El resultado fueron varias llegadas hasta la definitiva, la mejor jugada del partido: inició De las Cuevas, centró Cases, distrajo Sangoy y marcó el propio De las Cuevas.
El Madrid apenas sin aire solo reaccionó al final cuando apenas quedaba tiempo para cambiar la situación. La Liga se escapaba y la única buena noticia a la que pudieron asistir los presentes  fue la reaparición de Gonzalo Higuain que gozó de minutos e incluso tuvo una ocasión de gol. Al final Adebayor tuvo en sus botas el empate pero sinceramente, es otro cuyo paso por el Madrid se antoja efimero, no es ni la sombra de Karim Benzema, ese al que ayer el Bernabeu echó tanto de menos. A alguno le hubiera gustado que el homenajeado Ronaldo saltara al campo para empujar ese balón adentro, pero es lo que hay. La Liga quedaba a merced de un milagro y el Barça no falló, ganó y se colocó a 8 puntos, un abismo a estas alturas prácticamente insalvable para el Real Madrid.