lunes, 15 de agosto de 2011
Escaso premio
Real Madrid y Barcelona nos regalaron una leción de cómo ha de disputarse un título. Tensión, goles, polémica y juego limpio caracterizaron el 2-2 final en el Bernabeu. Özil por parte del Madrid y Messi en el Barça, los mejores del encuentro. La vuelta, el próximo miércoles, queda completamente abierta.
Comenzó el espectáculo. El primer clásico de la temporada no dejó indiferente a nadie y ambos equipos nos regalaron un encuentro apasionante. El Madrid salió al campo con el que se supone su equipo de gala mientras que Guardiola dejaba en el banco a Xavi, Piqué, Busquets y Pedro. Arrancó el Madrid mucho más fuerte, bien posicionado y ahogando la salida de balón de los blaugrana que acusaban la falta de rodaje y el alto ritmo al contraataque del Madrid. Dueño y señor de los primeros 20 minutos, el equipo blanco se fue acercando al marco defendido por Valdés hasta que el tándem formado por Benzema y Özil, ojo a esa pareja, hilaron una jugada preciosa para deleite de los espectadores. Robo de balón de Benzema que con un toque sutil deja al alemán plantado frente al guardameta culé que nada puede hacer ante la elegancia de la definición. El Bernabeu se venía arriba viendo a su equipo dominar al actual dueño y señor del fútbol. Pero poco le duraría la alegría a la hinchada blanca ya que minutos después David Villa, con un disparo esquinado desde fuera del área, colocaba el balón por allá por la escuadra de la portería de Iker que nada podía hacer ante semejante obra de arte. Tablas en el marcador, dos verdaderos golazos y tensión en el ambiente. El Madrid aturdido, no supo reaccionar ante el latigazo culé y perdió comba durante los siguientes minutos. A todo esto apareció el de siempre, Leo Messi, todo hay que decirlo desaparecido hasta ese instante, que tras un fallo de la zaga blanca conseguía poner el 1-2 en el luminoso. El Barça desconocido en juego se aprovechó del 100% de efectividad, dos acercamientos, dos goles y por delante al descanso.
El Madrid marchó cabizbajo al vestuario, sabiendose mejor en la primera parte y con injusto resultado. Los de Mou salieron en la segunda mitad con ganas, pero el Barça comenzó a jugar y a retener la pelota mientras que los blancos acusaban el desgaste de la primera mitad. Sin embargo y manteniendo galones el Madrid no tiró la toalla y Xabi Alonso, después de un pase al punto de penalti de Karim Benzema, hacía el empate y devolvía el optimismo al coliseum blanco. Guardiola decidió entonces mover el banquillo y dió entrada a sus titulares habituales, Piqué, Xavi y Pedro para intentar algo más de lo que se había visto hasta ese momento.Mourinho por su parte dió entrada a Coentrao por Di María, Callejón por Khedira y Bezema por el pipita Higuaín. El portugués fue el cambio más destacado, tiene ganas, descaro y fuerza motivado por demostrar que el precio que se pagó por él no fue ni mucho menos en vano. Cristiano y Benzema tuvieron ocasiones para darle la victoria al conjunto madrileño pero un Valdés iluminado lo evitó.
Algún destello de Thiago y sobre todo destacar el buen debut de Alexis Sánchez completaron las buenas sensaciones culés que no habían sido saciadas con el juego desplegado. Hasta aquí poco podemos decir de un Barça que con lo justo y un inmenso Valdés consiguió salir vivo del Bernabeu y con un resultado que se antoja favorable para la vuelta. Respecto al Madrid, el buen camino se tiende a sus pies, aún quedan muchas cosas por pulir pero al menos en esta primer clásico mereció ganar al Barça. Ojalá y veamos un despliegue de fútbol semejante en la vuelta el miércoles en el Camp Nou, donde el primer título oficial de la temporada ya tendrá dueño.
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