Ha llegado la hora de la verdad para el Real Madrid. Esta noche el equipo de Mourinho se juega la clasificación para cuartos de final de la Champions ante un Olympique de Lyon que en las últimas temporadas se ha convertido en su bestia negra, ni más ni menos el año pasado cuando los lioneses eliminaron al conjunto blanco en una noche para olvidar. Pero las cosas han cambiado, nuevo equipo, nueva mentalidad y sobretodo nuevo entrenador, un Mourinho hiper motivado se sentará hoy en el banquillo del Bernabeu para tratar de llevar al equipo más allá de los octavos, hecho que no ocurre desde hace seis temporadas.
A otro al que no le faltará motivación es a Karim Benzema que ha pasado de ser un descarte seguro a goleador indiscutible en los últimos partidos, sentando hoy, según últimas informaciones, a Emmanuel Adebayor. Benzema sabe que esta debe ser su noche, contra el equipo que le vio crecer, al que ya le hizo gol en la ida y que hoy debe sufrirle para que el Madrid consiga su ansiado objetivo.
El otro foco de atención será como no, Cristiano Ronaldo. El portugués, ansioso por volver a jugar tras su lesión muscular en el partido de Liga contra el Málaga, se postula como titular, y es que aunque no se encuentre al cien por cien, es un jugador que puede resolver una eliminatoria en cualquier momento. Mourinho lo sabe, al igual que lo sabemos todos y por eso, desde aquí estamos seguros de que CR7 tendrá el cañón preparado desde el minuto uno olvidando las pequeñas molestias que aún sufre.
Un Bernabeu vestido de lujo, como en las grandes noches europeas, está preparado para ser el jugador número doce, para alentar a los suyos en una batalla que se antoja intensa hasta el final. Los lioneses no han venido de turismo a la capital y seguro plantarán un esquema cerrado, le darán al Madrid la pelota y aguardarán agazapados para intentar golpear en algún contraataque. Esto es lo que tiene que aprovechar el Madrid, abrir el campo, mover el balón, llegar por los extremos con velocidad ( Cristiano y Di María ) y buscar constantemente la portería. Peligroso es que el equipo blanco caiga en el ritmo que posiblemente imponga el Lyon, ya que como ocurrió el año pasado, esto podría tener consecuencias fatales. En cuanto a las alineaciones, ninguna novedad en el Lyon que sale con su equipo de gala, con especial atención puesta en Lissandro (4 goles en los últimos 2 partidos) que no jugó en la ida y que siempre resulta una amenaza para la portería contraria. En el Madrid, Khedira, ya recuperado, acompañará a Xabi Alonso en el centro del campo.
Todo está listo para que comience la épica, esa a la que el Madrid nos tiene acostumbrados, esa que le caracteriza como equipo que nunca se rinde cual gladiador en la arena. Toca estar a la altura, el Bernabeu espera una noche de gloria. Allez Real.

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